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segunda-feira, 23 de abril de 2007

Para que Lula quer uma TV "PÚBLICA"

Se não existir qualquer reação, em pouco tempo doutrinação semelhante estará acontecendo nos demais países sulamericanos. Cuidemo-nos pois.

Chávez obligará a las empresas a dar cuatro horas semanales de marxismo

LUDMILA VINOGRADOFF
CORRESP0NSAL
CARACAS. Los venezolanos ya no podrán escapar del socialismo marxista que impone el presidente Hugo Chávez, aunque apaguen los televisores durante sus omnipresentes discursos. En sus puestos de trabajo, en las escuelas y en los cuarteles van a recibir una dosis de, por lo menos, cuatro horas semanales de formación sobre marxismo, además de soportar sus discursos diarios en la radio y televisión.
La filosofía y dialéctica del autor del Capital será obligatoria, anuncia el ministro del Trabajo, José Ramón Rivero, que comenzará a aplicar las cuatro horas de marxismo a los empleados de su Ministerio la próxima semana. Eso supondrá parar el trabajo -probablemente los viernes- para que los empleados puedan asistir a las clases ideológicas sin moverse de su puesto.
Rivero adelanta que la formación socialista será de «carácter obligatorio» tanto en las empresas del sector público como del privado y en las cooperativas. Y para ejecutarlo, el presidente Chávez aprobará dentro de poco las leyes-decreto necesarias, en el marco de los poderes especiales para legislar que le otorgó el pasado enero la Asamblea Nacional.
Rechazo de los sindicatos
Sin embargo, el anuncio no ha gustado del todo. Pablo Castro, dirigente de la Confederación de Trabajadores de Venezuela, (CTV), rechazó el plan del ministro Rivero. «Si su fin es ideologizar, van a encontrar el rechazo de los obreros, que no permitirán que se les imponga una forma de pensar contraria a su manera de vivir. Algunos compañeros compartirán el pensamiento del proceso, pero otros no».
Los soldados en los cuarteles también recibirán formación marxista y deberán exclamar en sus arengas militares a viva voz : «Patria, socialismo o muerte», si piensa continuar en la Fuerza Armada Nacional, según los obliga el presidente Chávez. El mandatario ha amenazado con echar a los uniformados que no se declaren marxistas y socialistas.
El ministro de la Defensa, Raúl Isaías Baduel, ha nombrado una comisión para encargarse de la inducción ideológica en los cuarteles, llamada eufemísticamente «moral y luces».
El jurista Hermán Escarra ha criticado el plan militar de Chávez, calificándolo de ilegal porque en la Constitución venezolana la Fuerza Armada debe permanecer apolítica.
También en la privada
Las escuelas públicas también van a recibir formación socialista, aunque el ministro de Educación, Adán Chávez, hermano del presidente, que se declara comunista, marxista y leninista, habla del «hombre nuevo» al estilo del Che Guevara.
Las escuelas privadas temen que se les imponga la formación marxista, la historia oficial adaptada a los intereses del chavismo y se les prohíba la enseñanza católica. El presidente venezolano lanzará una nueva ley de educación que echará más leña al fuego.
Cuando los obispos católicos le han preguntado qué significa su socialismo siglo XXI, Chávez les remitió a la detenida lectura del Capital de Carlos Marx.